Por Lorena M.S
¿Cuándo podré dejar de ser
la chica de hermosa curva
y sonrisa amable,
que todos observan
como si su cuerpo fuese un escaparate?
¿Cuándo dejaré de ser
la morena buena,
la de piernas hermosas,
la de cintura discutida,
la que debe agradecer
cada mirada que la "admira" ?
¿Hasta cuándo tendré que vivir
atrapada en esta burbuja sexual
que otros construyeron para mí?
¿Cuándo podré existir
sin sentir mi cuerpo vigilado
como un pecado público?
Ha dejado de importar
la ropa que llevo puesta.
La tela nunca cubre suficiente
para ojos que desnudan incluso el silencio.
Puedo vestir de negro,
de blanco,
de largo hasta los tobillos,
y, aun así, mi cuerpo termina
a merced de sus interpretaciones.
No puedo estar triste,
porque dicen que una mujer bonita
debería sonreír más.
No puedo estar enojada,
porque entonces mi carácter
arruina mi apariencia.
No puedo estar feliz,
porque cualquier gesto amable
parece una invitación.
Todo en mí se convierte
en un mensaje que nunca escribí.
Mis labios son provocación.
Mis piernas,permiso.
Mi espalda,deseo.
Mi existencia completa
parece pertenecer
al ojo hambriento de alguien más.
Y yo, mientras tanto,
apenas respiro,
intentando encogerme.
es que debo reducirme.
Nota editorial
Las colaboraciones publicadas en esta sección forman parte de una convocatoria abierta impulsada por Archivo para promover la escritura, la creación y el pensamiento crítico. Este espacio busca amplificar las voces de mujeres y otras disidencias, abrir conversaciones y aportar nuevas miradas sobre el presente.
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