El 13 de febrero de 1982, el Ejército de Guatemala irrumpió en la aldea Santa María Tzejá, en Ixcán, El Quiché. En los días siguientes ocurrió la masacre. Según documenta Ricardo Falla en Al atardecer de la vida. Ixcán: Masacres y sobrevivencia, 17 personas fueron asesinadas. La comunidad, en sus actos conmemorativos, identifica a más de 20 víctimas.
Las casas fueron quemadas. Los animales sacrificados. El terror obligó a las familias a huir hacia la montaña. Muchas cruzaron posteriormente hacia México, en uno de los desplazamientos más significativos del conflicto armado interno en el norte de El Quiché.
Santa María Tzejá había sido fundada a finales de la década de 1960 por familias campesinas, mayoritariamente maya k’iche’, que migraron desde el altiplano para abrir la selva y cultivar la tierra.
Era una comunidad organizada alrededor del trabajo agrícola y la vida cooperativa.
Cuarenta y cuatro años después, el 14 de febrero de 2026, la comunidad volvió a reunirse en ese mismo territorio. El Comité de Víctimas y el Instituto de Educación Básica por Cooperativa de Santa María Tzejá presentaron la obra itinerante “El sendero de la memoria”.
La puesta en escena recorrió el bosque del centro de la comunidad mientras las y los estudiantes representaron los hechos que marcaron su historia y la de sus familias.
Esta galería de Kate Herrera Quinillo (estudiante de Santa María Tzejá), muestra algunos de los momentos más significativos de esa actividad de memoria, dignidad y resistencia.








