El 13 de noviembre de 1960 no sólo marcó un alzamiento militar: fue una respuesta a las injusticias de un país que se desmoronaba entre la corrupción, la desigualdad y la injerencia extranjera.
Aquel día, un grupo de jóvenes oficiales del Ejército guatemalteco se rebeló contra el gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes. Su objetivo era derrocarlo ante lo que consideraban una administración corrupta, entreguista y sometida a los intereses de Estados Unidos, que utilizaba territorio guatemalteco para entrenar a fuerzas anticastristas. Según Prensa Libre (2016), “la incompetencia del presidente Ydígoras Fuentes para frenar la corrupción y la injerencia de Estados Unidos provocaron que en la madrugada del 13 de noviembre un grupo de oficiales del Ejército se rebelara y tomara el cuartel general de Matamoros”.
La sublevación, iniciada en Matamoros y extendida hacia Zacapa e Izabal, fue reprimida en pocos días. Pero el hecho marcó el comienzo de una nueva etapa: la del movimiento insurgente en Guatemala. En memoria de aquella rebelión nacería, en 1962, el Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR-13), nombre que recordaba la fecha de la insurrección.
Según la descripción del libro Yon Sosa. Historia del MR 13 en Guatemala y México, la organización surgió “en el marco de la ola revolucionaria mundial” que siguió al triunfo de la Revolución cubana y a la guerra de Vietnam. El texto explica que en el MR-13 participaron revolucionarios de Guatemala y México —entre ellos miembros del Partido Obrero Revolucionario (POR-T), de tendencia posadista— y que su comandante, Marco Antonio Yon Sosa, tuvo un papel central en la creación de la identidad insurgente guatemalteca, siendo considerado en su tiempo un héroe.
A diferencia de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), el MR-13 no logró consolidarse como una estructura de largo alcance. El investigador José Domingo Carrillo señala que “mientras las FAR alcanzaron un mayor nivel de organización y cobertura territorial, el MR-13 conservó rasgos de una insurgencia militar con fuerte impronta personalista”. Las diferencias ideológicas y de estrategia derivaron pronto en confrontaciones políticas con el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) y con las propias FAR.
Sin embargo, ambos movimientos compartían el mismo punto de partida: la rebelión de noviembre de 1960. De acuerdo con Historia reciente de Guatemala (1954-1996), publicada por Flacso, “la fecha del 13 de noviembre constituye un parteaguas: la protesta militar se transforma en lucha política armada, dando inicio al conflicto que marcaría a Guatemala durante más de tres décadas”.
La desaparición del MR-13 en 1973 cerró uno de los primeros capítulos de la resistencia armada en el país, pero no borró su huella. Como recuerda Taracena, las memorias militares de Yon Sosa revelan la dimensión personal, nacional e internacional del movimiento, y las tensiones entre historia y memoria que aún atraviesan este episodio.
Cada 13 de noviembre, esa historia vuelve a cuestionarnos sobre la memoria y sus relatos: ¿cómo se recuerda el origen del conflicto armado interno y qué nombres quedaron fuera de la versión oficial?
Fuentes consultadas:
– Prensa Libre. (10 de noviembre de 2016). MR-13, la guerrilla de noviembre de 1960. Hemeroteca de Prensa Libre.
– Taracena Arriola, Arturo. Yon Sosa. Historia del MR 13 en Guatemala y México. Seguida de las memorias militares del comandante guerrillero. Contraportada del libro.
– Carrillo, José Domingo. “Origen de las guerrillas guatemaltecas (1960–1996): revisión bibliográfica.” En La lucha armada en América Latina. Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México.
– Pérez Brignoli, Héctor (Ed.). (1993). Historia reciente de Guatemala (1954–1996). FLACSO – Historia General de Centroamérica.
