Es un domingo soleado y acabo de caminar cinco cuadras para asistir a una feria convocada por Artefacto. Ahí me reúno con tres jóvenes especialistas en arte impreso, de aproximadamente treinta años, quienes ya han organizado tres ferias dedicadas a esta disciplina. La más reciente tuvo lugar en el Centro Cultural Municipal del Centro Histórico, en agosto de 2025.
Antes de conversar con ellas, disfruté visitar las distintas mesas de la feria, y el entusiasmo de Noa Fratti, quien se acercó a hablarme sobre una de las revistas más destacadas del evento, lo que, despertó mi curiosidad por conocer más sobre esta edición.
Me inspira ver el impulso, la energía y dedicación de esta generación. Platicamos alrededor de un café y un plato de buñuelos que Noa pidió para compartir. Estoy sentada con ella, Gabriela Castellanos y Francisco Zurita; solo falta Rolando Luther, el cuarto integrante de “Artefacto”. Así arranca esta entrevista.
¿Qué es Artefacto?
Noa: Es una feria de arte impreso inspirada en modelos internacionales de ferias del libro. Crecimos con eventos como Index y ferias en Nueva York o México. En Guatemala, durante los años 2010, surgieron proyectos similares, como Gente Secreta que desaparecieron tras la pandemia. Pensamos que Artefacto vino a suplir este espacio que había quedado vacío.
¿Quiénes están detrás de Artefacto?
Noa: Nos conocimos en la Universidad Landívar. Nuestra amistad surgió compartiendo material impreso; cada vez que alguien viajaba, traía revistas o libros para todxs. En ese entonces, no había dónde conseguir arte impreso en Guatemala. Hoy existen espacios como “La Fiera” en el restaurante y centro cultural Casa Amano, en el Centro Histórico. Éramos clientes frecuentes de Gente Secreta, fundada por varias personas, entre ellas Luiso Ponce, con quien Gabriela y Francisco trabajan actualmente.

Foto cortesía de La Artefacto, agosto 2025.
¿A qué se dedican?
Gabriela: Todas trabajamos en proyectos de arte gráfico: Noa dirige la editorial Juntes, Frankie desarrolla Altare Dei, sobre cultura visual religiosa, yo tengo la imprenta risográfica Shiropress, y Luther lleva Contramateria un proyecto de 3D alternativo.
¿Cuál fue el detonante para crear Artefacto?
Noa: Pues, un año le preguntamos a Luiso Ponce:
—Bueno, ¿qué pasó con Gente Secreta? ¿Va a haber algo este año? —y nos dijo:
—Ya no. Pero les doy mi bendición si quieren hacer ustedes su propia feria.
Creemos que Gente Secreta no se definía como una feria, pero ahí empezó todo y decidimos las bases. Queríamos una feria de arte impreso accesible, abierta y acogedora. Artefacto busca ser inclusiva.
¿Siempre fue en el edificio de Correos? ¿cómo inició?
Frankie: La primera fue en el Centro Cultural de España (CCE) solo con gente cercana, pero se canceló por las protestas de octubre 2023. Iban a participar 10 personas y usaríamos el espacio de escaparate como área de consulta pública. Noa: Crecimos porque este año recibimos 80 aplicaciones, pero el espacio no da para tantas mesas. Tuvimos que hacer una difícil selección priorizando propuestas sólidas de arte impreso para ofrecer una muestra curada y de calidad. Fue duro porque nos tocó rechazar aplicaciones de gente que conocemos.
Estamos felices de haber organizado la feria 2025 en el Centro Cultural Municipal. Estos espacios son nuestros, de la ciudadanía. Es importante que los usemos.

Foto cortesía de Colectivo Artefacto.
¿Cuáles son los fundamentos de Artefacto?
Gabriela: El primer pilar es el espacio de venta junto con nuestro “escaparate”, espacio de interacción y consulta. Lo queremos como una biblioteca pública.
Noa: Sí, porque estamos frente a dos partes, las que crean y las que tienen sed de consumir cosas bellas. Por eso cuidamos la curaduría.
El segundo pilar son los talleres y conversatorios. El tercero, la exposición.
Noa: Nos interesa que no toda la actividad sea comercial. Queremos que todos tengan acceso a la inspiración y referencias visuales. Por eso, en la primera edición creamos el espacio “escaparate”. Y el cuarto pilar es la conversación y diálogo. En ediciones anteriores hicimos conversatorios, pero este año no, porque hemos observado que la gente no participa.
¿Qué pasa con los conversatorios?
Noa: Gran pregunta. Creo que mucha gente se conforma con lo que dicen las autoridades o quienes suben a la tarima.
Gabriela: Yo tengo una teoría: Nos estamos acostumbrando a interactuar solo a través de la facilidad y comodidad de las pantallas, pero hacerlo en persona ahora se siente como un salto mayor, más material.
Noa: Si… Gabriela y yo nos conocimos en la universidad donde siempre fuimos las dos niñas insoportables que en la clase levantaban la mano para preguntar porque nadie más preguntaba, pero estamos en este punto ahora donde no sé si queremos pelear con esto.
Gabriela: Por eso ahora buscamos medios que sean más interactivos porque creemos que la fórmula del conversatorio o foro ya está quemada en nuestras comunidades gráficas y artísticas. Queremos probar formatos más horizontales como las mesas de diálogo donde no hay una persona experta que te va a hablar. Todos estamos al mismo nivel, no estás en un escenario con público, sino en una mesa donde todos pueden opinar, preguntar y participar por turnos para facilitar la interacción. Quizá el próximo año lo hacemos. Vale la pena apostar por estos espacios de conversación.
Noa: Insistimos en el hecho de que queremos que Artefacto sea un lugar amigable, accesible donde no existan estas jerarquías o hegemonías tan marcadas.
¿Qué proyectos nuevos hay para este año?
Noa: Estamos en contacto con Esperanza de León, reconocida pedagoga artística. La interacción fue muy rica, aunque ella nunca formó parte de un movimiento ferial, ya que está más enfocada en el ámbito artístico. Creo que estos espacios para el consumo del arte impreso como algo comercial y accesible a todo público es una moda relativamente nueva.
¿Tienen contacto con otras generaciones, entonces?
Frankie: Creo que hicimos ciertos nexos con otras generaciones. Pienso en el hecho que hayamos tenido participantes como Manuel Tzoc Bucup, Macha Fanzine o el TEGG (Taller Experimental de Gráfica) que son proyectos de gente ya más veterana, especialmente Manuel. Por cierto, Manuel Tzoc Bucup que estuvo en la exhibición este año me dijo que no conocía a nadie, pero le había parecido refrescante estar entre artistas nuevos. Le gustó presentar su trabajo a nuevas generaciones y abrirles un contacto con su poesía y su libro-objeto. Creo que eso fue algo valioso.
Gabriela: Me gusta que haya usado la palabra «fresco», varias generaciones mayores han descrito así a Artefacto. Yo igualmente sentí que este año había mucha gente más joven, como la generación que viene. Por ejemplo, el proyecto de Lizardfin y cuando lo vi pensé: «¿Y este niño aquí vendiendo?»
Noa: Y como participante mayor estaba Esperanza de León. Ella es cofundadora del CAP, que es el Creatorio Artístico Pedagógico. Es una escuela de arte alternativa que nace por parte de dos ex maestras de la Escuela Municipal de Arte y otras escuelas de arte.
Noa: Una anécdota divertida: llegaron los amigos del hermano menor de Nico, mi pareja, que tienen entre 15 y 16 años. No sabían que yo organizaba Artefacto; vinieron porque una de ellas es fan de la Ñejitos (Mónica Meliá, @mariatiburon en Instagram) Son casi familia, pero fue lindo ver que adolescentes están llegando al espacio por iniciativa propia.
Frankie: Incluso, entre los de los visitantes vi a familias enteras.
Gabriela: Sí, de hecho, el otro año queremos organizar talleres infantiles. Este año lo intentamos, pero no se logró. Aunque habrá un taller más adelante, el de Esperanza de León, que está abierto a todas las edades. También una mamá me dijo que trajo a su hija por curiosidad y le encantó la feria. Quería que siguieran en talleres y aprendieran más. Vi muchas familias. Este año se sintió muy familiar, con muchos niños y bebés.
Frankie: creo que fue un éxito para eso que la feria se hiciera domingo. Y por la diversidad de proyectos, tocó a varias generaciones.
¿Y con esta era tan digital cómo ven ustedes el arte impreso?
Frankie: Sí, creo que tiene futuro y es necesario. Reducir el arte solo a lo digital te desprende de la conexión humana. Una feria permite platicar entre artistas, visitantes y compradores, fomentando no solo ventas, sino intercambios de proyectos en curso. Alguien puede acercarse a un ilustrador que admira, y aprender sobre procesos creativos. Eso es valioso.
Noa: Por ejemplo, Andrés Murillo el año pasado conoció a alguien en Artefacto que le dio un espacio para su siguiente exposición. El artista costarricense presente en la feria el año pasado, expuso luego en la galería Tanta Dinamita, en la Ciudad de Guatemala.
Noa es la encargada de finanzas y agrega: Yo podría hablar de cómo también existe una economía comunitaria real, porque un like no significa nada, salvo para una megaempresa en Silicon Valley. El año pasado hicimos el “printercambio”: todos llevaban un print y nadie compraba, solo se intercambiaba.
Frankie : Creo que muchas personas ya sienten saturación por la cantidad de imágenes en línea. Me da risa porque el punto del internet era que todo quedará guardado para siempre, pero la saturación lo vuelve efímero: ya no se encuentra o ya no parece especial.
Gabriela: constantemente se te renueva el feed de IG o de Tw (X) y ya no lo volvés a ver nunca. Se te perdió. Es algo que estuvo tan presente que eventualmente dio la vuelta.
Frankie: se pierde en el scroll infinito.
¿Hubo gente de fuera de la ciudad de Guatemala en la feria?
Gabriela: Sindy Coxaj, los Hermanos Discordia que son de Xela, así como Leonardo Choxom. Liggia García de Jutiapa, Colectivo Colectivo viene de Ciudad Vieja, Sacatepéquez.
Gabriela: vinieron chicos centroamericanos y proyectos de Costa Rica y de Panamá.
Frankie: Sentimos la responsabilidad de no solo ser la feria de Ciudad de Guatemala, sino también de llevarla a otros lugares. Se tiene plan de moverla a Xela y a la Antigua. Noa: Sí, también nos interesa descentralizar el alcance de la feria y buscar artistas en otros lados. Yo por parte de la galería donde trabajo, conozco a muchos artistas de San Juan Comalapa, por ejemplo. Me interesa saber si hay más artistas gráficos e impresos kakchiqeles. He oído que hay un chico que hace cómics, lo queremos conocer, es también ese trabajo de salir a buscar que nos interesa.

Foto de La Artefacto, agosto 2025.
