Foto: Simone Dalmasso para Plaza Pública

A 20 años del hallazgo del AHPN, el National Security Archive alerta sobre su abandono

El National Security Archive (NSA) publicó el 20 de agosto de 2025 un informe en el que advierte que el Archivo Histórico de la Policía Nacional (AHPN) de Guatemala, descubierto en 2005, enfrenta hoy un deterioro profundo y se encuentra “invisible, silenciado y casi abandonado”.

Según el reporte, el AHPN (que en sus primeros años se convirtió en el mayor repositorio público de documentos policiales en América Latina y un referente mundial de memoria histórica) opera actualmente con presupuesto drásticamente reducido, personal mínimo y escasa relación con el público.

Del hallazgo al aporte judicial

El archivo fue descubierto en julio de 2005 en instalaciones policiales en Ciudad de Guatemala. Allí se encontraron millones de expedientes que documentaban más de un siglo de actividad policial, incluyendo el rol de las fuerzas de seguridad en desapariciones forzadas, torturas, ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado interno (1960-1996).

El archivo de la policía antes de la sistematización de los documentos. Foto del Museo de la Memoria del archivo policial.

Bajo la dirección de Gustavo Meoño y con apoyo de la Procuraduría de Derechos Humanos, organismos internacionales y donantes extranjeros, el AHPN logró rescatar, organizar y digitalizar millones de documentos. Estos archivos se utilizaron como pruebas en juicios históricos, entre ellos el caso de la desaparición de Fernando García en 1984, el incendio de la Embajada de España en 1980 y el asesinato de sacerdotes belgas en los años setenta y ochenta.

Deterioro tras los cambios políticos

El informe del NSA detalla que, a partir de 2018, con la destitución y exilio de Meoño, el archivo perdió su autonomía y entró en una etapa de debilitamiento. El presupuesto pasó de un promedio de un millón de dólares anuales (cuando recibía cooperación internacional) a apenas 124 mil dólares entre 2019 y 2022, ya bajo administración estatal. El personal se redujo de 63 personas en 2017 a 21 en 2023.

El estudio elaborado en 2023 por la Asociación en Guatemala de Amigos de la UNESCO, citado por el NSA, comprobó que el archivo incumplía con la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de 2020 que ordenaba garantizar recursos humanos, financieros y técnicos para su funcionamiento. Según el reporte, la clasificación, descripción y digitalización de documentos, así como la atención a usuarios, cayeron a menos del 30 % de los niveles alcanzados en 2017.

La situación actual

Durante la visita más reciente, en marzo de 2025, los analistas del NSA constataron que el AHPN funciona con apenas 17 personas, de las cuales solo 11 realizan labores de archivo. La institución carece de página web, número telefónico o dirección visible para atender al público, lo que limita aún más el acceso.

Los empleados entrevistados describieron sobrecarga laboral: cada día reciben entre 10 y 12 solicitudes del Ministerio Público, que deben responder en un plazo de diez días. Ante la falta de personal, incluso trabajadoras de limpieza han tenido que apoyar en la búsqueda de documentos.

Fotografía de Simone Dalmasso para Plaza Pública.

Un llamado de atención

El informe concluye que el estado actual del AHPN refleja una tendencia más amplia en la región hacia la erosión de iniciativas de memoria histórica, como los recortes a sitios de memoria en Argentina o las restricciones al acceso a la información en México.

Para el NSA, el archivo policial guatemalteco sigue siendo “un tesoro de la historia” y su preservación depende tanto de la acción estatal como del compromiso de la sociedad civil y la comunidad internacional. Entre las medidas urgentes, el informe resalta la necesidad de financiamiento estable, plazas permanentes, infraestructura adecuada y la recuperación de su presencia pública en línea.