transporte pesado en ciudad de Guatemala

Una ley para movernos mejor

En Guatemala, moverse es arriesgarse. 

Cruzar una calle sin aceras, esperar horas un bus que no llega, sortear motocicletas sin control o mirar con resignación cómo las ciudades se expanden sin pensar en quién las camina. 

Cada año, miles de personas mueren o resultan heridas en hechos de tránsito; y aun así, la movilidad no ha sido tratada como un derecho, sino como un problema de carros.

La Iniciativa 6551, Ley de Movilidad y Seguridad Vial, busca cambiar eso. Presentada al Congreso en 2025, propone un marco legal integral para garantizar que todas las personas puedan desplazarse de forma segura, accesible y digna, ya sea caminando, en bicicleta, en bus, en moto o en automóvil. Una ley que piensa primero en las personas y no en los vehículos.

La propuesta reconoce que la movilidad es un derecho fundamental, igual de importante que la salud o la educación. No se trata solo de evitar accidentes (aunque eso ya es urgente), sino de reordenar las prioridades: calles más seguras, transporte público eficiente, infraestructura pensada para niñas y niños, personas con discapacidad, ciclistas y peatones. 

En resumen, poner la vida en el centro del diseño urbano.

Moverse de forma segura, sin importar el medio

Uno de los principales objetivos de la iniciativa es crear un sistema de movilidad multimodal que permita a las personas moverse de forma ágil y segura, combinando distintos medios de transporte, tanto en ciudades como en zonas rurales. Caminar, pedalear, tomar un bus (o un tren, soñando con que ocurra) debería ser posible sin temor a accidentes ni discriminación en el acceso.

Coordinación estatal y participación comunitaria

La ley también propone fortalecer la coordinación entre instituciones públicas, creando un ente rector nacional, el Consejo Nacional de Movilidad y Seguridad Vial (CONAMS), que articule las políticas de transporte en todos los niveles del Estado. Esto incluiría la planificación de infraestructuras y servicios con participación activa de las comunidades, para que la movilidad no sea impuesta desde el centro, sino construida desde las realidades de cada territorio.

Datos abiertos y presupuestos claros

Otra apuesta de esta ley es la transparencia. La iniciativa contempla la creación de un Observatorio Nacional de Movilidad y Seguridad Vial, que recopilaría datos públicos en tiempo real sobre siniestros, rutas, calidad del transporte y más. Así, las decisiones dejarían de hacerse “a ciegas” y se podrían diseñar políticas basadas en evidencia. Además, se exige que el Estado asegure presupuestos específicos para movilidad y rinda cuentas sobre su uso.

Prioridad a quienes más lo necesitan

Esta ley reconoce que no todas las personas enfrentan los mismos riesgos al moverse. Por eso, establece una jerarquía de prioridades que pone en el centro a los usuarios más vulnerables: peatones, ciclistas, motociclistas, niñas, niños, personas mayores o con discapacidad. Según los datos citados en la propia iniciativa, estos grupos representan un porcentaje significativo de las víctimas por hechos de tránsito en Guatemala y en la región.

Por ejemplo, según el Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET) y la Policía Nacional Civil, los atropellos representan el 25% de los siniestros viales registrados en el primer semestre de 2024, y las motocicletas están involucradas en el 49% de los incidentes. Proteger a quienes enfrentan más riesgo no solo es un imperativo de justicia, sino una obligación básica de cualquier política pública que busque salvar vidas.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) con datos de la Policía Nacional Civil, entre 2022 y 2024, más de 1,700 personas fallecieron por hechos de tránsito en Guatemala en 2022, y al menos 9,000 resultaron lesionadas ese mismo año. Las motocicletas están involucradas en el 49% de los incidentes viales y los atropellos representan el 25% de los casos.
 

Esta ley no lo resolvería todo, pero marcaría un punto de inflexión: pasar de la improvisación a la planificación, del caos vehicular a la seguridad colectiva.

Moverse no debería ser un privilegio, ni una sentencia, sino un derecho, y esta ley (si se aprueba) podría dar el marco para que ese derecho se haga realidad.

¿Querés saber más o sumarte al movimiento que impulsa esta ley? Dale click a este link: https://sites.google.com/view/biciudad-gt/ley-de-movilidad